Endodoncia

La endodoncia consiste en la desvitalización de la pieza dentaria. La vitalidad del diente la da lo que denominamos pulpa. Se localiza en su interior. Cuando ésta se inflama se produce una pulpitis. Ésta puede ser reversible o irreversible.

  1. La pulpitis reversible, como su propio nombre indica, suele remitir cuando eliminamos el agente causal que lo produce (una caries, un contacto anómalo de la pieza contra el antagonista...). El dolor se manifiesta sólo cuando la pieza está en contacto con el agente causal; una vez que se remite el agente causal, el dolor desaparece.
  2. La pulpitis irreversible se manifiesta como un dolor continuo o espontáneo. Este tipo de pulpitis agudas son muy dolorosas. El tratamiento para este tipo de pulpitis sería la endodoncia (desvitalización de la pieza).
  3. También puede ocurrir que la pieza esté necrótica y no tenga ningún tipo de dolor ni sensibilidad. Esto significa que la lesión ya es crónica; aún así esa pieza hay que tratarla ya que esta infectada, y el tratamiento es también la endodoncia.

El tratamiento consiste en eliminar todo el material infeccioso del interior de la pieza. Se pasan una serie de limas de diferentes longitudes y anchuras para poder eliminar bien todo el material infectado del interior de las raíces. Se irriga el interior con un líquido desinfectante y se seca. Por último, se sella el interior de las raíces con un material biocompatible y finalmente se realiza la obturación definitiva.

Dependiendo del caso, habrá veces que el tratamiento se terminará en una misma sesión, o bien, serán necesario dos sesiones.

Una vez realizado el tratamiento, la infección irá desapareciendo al cabo del tiempo.